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sábado, 29 de marzo de 2014

Una roca que parece “levitar” en Noruega (Trolltunga)

No sólo se trata de la curiosidad de una plataforma rocosa imponente que se asoma al abismo, de modo que hasta parece “levitar” a unos 1.100 metros snm. Además, la plataforma hace de balcón para disfrutar de una vista increíble. La roca se llama Trolltunga (o lengua del troll, creo, no es necesario mayores explicaciones), y se encuentra por encima del pueblo de Skjeggedal en el municipio de Odda, en Noruega. Tal vez, al arribar a ésta espectacular formación, muchos se queden observándola desde lejos sin animarse a caminar sobre ella. Y es que sería mejor que el vértigo se quede en casa en ésta excursión.
Aunque está a 1.100 metros, la formación rocosa sobresale de la montaña unos 700 metros sobre el lago Ringedalsvatnet. 



La isla de las cuevas azules (Paxos, Grecia)

Partiendo embarcado desde Gaios, en la isla de Paxós (una de las más pequeñas de las islas Jónicas) se puede explorar la costa turquesa de ésta región griega,  en su lado occidental, para encontrarse por enormes acantilados blancos, y entre ellos, numerosas y enormes cuevas azules.

Se trata de acantilados de piedra caliza erosionados con el mar, con cuevas tan grandes que hasta los barcos de excursiones pueden navegar por dentro, disfrutando del efecto azul de la luz en combinación con el mar.







jueves, 27 de marzo de 2014

Una cueva azul en una isla de cuento en Grecia (Kastellorizo)

Resulta que seguimos indagando en ésto de explorar virtualmente las cuevas azules del planeta. Después de conocer de la belleza de las cuevas azules en Paxos, Grecia, seguimos en el mismo país para trasladarnos a Kastellorizo (o Castillorizo), otra de las islas griegas pequeñas pero dignas de merecer un viaje. Es un rincón entre los más orientales de las islas griegas en el mar Mediterráneo, que se gana el lugar en el blog por sus aguas azules, su paisaje montañoso, su pueblo de pequeñas casas y coloridos, y claro, su cueva (también azul).
La Cueva Azul es la más legendaria atracción de Kastellorizo, situada en la costa sudeste. Entrar a ella ya supone una pequeña aventura, a través de una abertura en la que se requiere agachar nuestra cabeza para no golpearnos, según el nivel de la marea. Una vez dentro, se despliega el espectáculo de luz azul, acrecentado por el efecto del agua y el reflejo de la luz solar en el techo de la cavidad, de unos 50 metros de largo por 30 de ancho y 25 de altura. Es curioso que la cueva azul más famosa del planeta sea la Grotta Azzurra, en la isla italiana de Capri, cuando ésta cueva es aún más grande.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Un girasol regado con vino supera los cinco metros de alto

Cinco metros de altura y cerca de doce centímetros de diámetro son los números de, cuando menos, una más que peculiar planta de girasol que Gerardo Romarís y José Ramón Chapas -dos conocidos vecinos de la villa- cuidan con esmero en una huerta urbana situada en pleno centro de Negreira.


 Pero tanta fue su preocupación por este girasol que, aún habiendo plantado algunos ejemplares más, únicamente este les llevó a regarlo con vino Mencía ante la falta de agua en la huerta. El caso es que los resultados saltan a la vista. Fuese a causa del vino o no, el ejemplar sigue creciendo sin parar para gran asombro de los constantes curiosos que hasta allí se acercan para dar fe de sus cinco metros de altura -medidos a propósito-, y para lo que fue necesario sujetar la planta a una caña.

Por lo de pronto, tanto Gerardo como José Ramón piensan seguir cuidándola, dado su excelente estado, agradeciendo a Suso, de la cafetería Bolero, su inestimable colaboración, si bien parecen haber reconsiderado que lo mejor, de ahora en adelante, «vai ser regala máis con auga», según explica Gerardo Romarís.

¿Por qué brilla la arena de noche?

Es de noche y la playa en las Maldivas se ilumina con un tono azul neón y afortunadamente el fotógrafo taiwanés Will Ho estuvo ahí para capturar el mágico momento.



El responsable de tal es el fitoplancton bioluminiscente. Y mientras algunos organismos emiten luz para atraer a sus parejas o a sus presas, el fitoplancton lo hace por estrés o nerviosismo.



Según el señor Ho la noche era ventosa, por lo que es probable que los organismos fueran agitados por las olas, lo que sin duda los puso a brillar.
Pero sea como fuere fue toda una suerte para el fotógrafo quien esteba ahí por su luna de miel. Un ambiente bastante romántico.
Es una ventaja que el fitoplancton bioluminiscente pueda sobrevivir en la arena y siga resplandeciendo a pesar de ser pisado. Digo es que solo así pudo tenerse esta toma.
Sería muy lindo verlo en vivo y a todo color, ¿verdad?