Es un río del Medio Oeste de los Estados Unidos, un afluente del río Misuri que discurre por el extremo norte de las Grandes Llanuras. Tiene una longitud de 290 km y recibe su nombre dada su particular forma. Sencillamente fascinante.
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martes, 25 de marzo de 2014
lunes, 24 de marzo de 2014
El mundo de los buques abandonados
Nave abandonada en Laconia, Grecia.
Isla de Fuerteventura, Islas Canarias
Oregon, Estados Unidos
Remolcador holandés que se hundió durante una tormenta en 1996, Portugal
Se rompió en varios pedazos
En el archipiélago de las Islas Carolinas en el Pacífico Sur-Oeste
Batumi, Georgia
La localidad de Mar del Plata, Argentina
Georgia del Sur e Islas Sandwich del Sur
Muinak ciudad en la orilla del mar de Aral, Uzbekistán
Noruega
Nave abandonada en la costa de Australia
Barco de madera abandonado en la provincia de Quebec, Canadá
Lincolnshire, Reino Unido
Naufragio en la costa de Santiago
El ferry “Staten Island Ferry”
Frente a la costa de Escocia
El naufragio cerca de Palmyra Atoll en la zona ecuatorial del Océano Pacífico
La isla de Terranova, en la costa noreste de América del Norte
Barco hundido en el Mar Rojo
La barcaza de madera encalló en 1929. Archipiélago frente a la costa noroeste de la provincia canadiense de Columbia Británica
El naufragio Maria
Un musgo vuelve a la vida tras 1.500 años congelado
La supervivencia de la vida en la Tierra nos da cada vez más sorpresas. Un equipo de científicos pertenecientes a la Universidad de Reading y el British Antarctic Survey (Reino Unido) han logrado revivir un musgo que llevaba más de 1.500 años congelado en el hielo de la Antártida.
Los musgos se caracterizan por su capacidad para sobrevivir en condiciones ambientales extremas a corto plazo. Ahora, gracias a este descubrimiento, ha podido vislumbrarse su aptitud para la supervivencia durante largos períodos de tiempo.
Los investigadores descubrieron que el musgo en cuestión, de la especie Chorisodontium aciphyllum, tiene la capacidad de sobrevivir en las capas del permafrost, ya que cuando procedieron a su extracción el musgo no estaba muerto, sino inactivo. Al descongelarlo y colocarlo en una incubadora con temperatura y luz adecuadas para favorecer su crecimiento, el musgo milenario se recuperó y generó nuevos brotes en pocas semanas. De hecho, la superficie del musgo se extendió desde los 3 hasta los 23 centímetros Gracias a esto se ha convertido en el vegetal más antiguo que vuelve a la vida.
"Este experimento demuestra que los organismos multicelulares, las plantas en este caso, pueden sobrevivir en escalas de tiempo mucho más largas de lo que se pensaba anteriormente”, señala Peter Convey, coautor del estudio.
Según los investigadores, estos resultados que han sido publicados en la revista Current Biology, hacen que la ciencia deba replantearse y reflexionar sobre lo qué está muerto y lo que no, ya que aquí al menos queda demostrado que organismos vegetales como el musgo pueden llegar a sobrevivir durante miles de años en condiciones climáticas extremas como son las regiones polares.
domingo, 23 de marzo de 2014
Una playa situada tierra adentro, en Asturias...Playa de Gulpiyuri.
Se llama Playa de Gulpiyuri, y está relativamente aislada, por lo que se conserva casi intacta. Gulpiyuri es una playa que curiosamente, se encuentra tierra adentro y entre verdes prados . La explicación es que en una costa de acantilados de origen karst, el mar supo cavar una cueva hacia el interior, al mismo tiempo que un hundimiento (en forma de dolina) dejó un hueco a 100 metros de la costa y conectado con el mar. La cueva, conecta entonces con la arena y la “playa interior” que además, es de una belleza envidiable.
una playa encerrada tierra adentro en Asturias (playa Cobijeru)
Tal vez deberíamos incorporar al blog una categoría de playas “tierra adentro”. En zonas de paisajes rocosos (especialmente de piedra caliza), el mar suele erosionar y excavar cuevas y pasadizos que terminan por desmoronarse, hasta dar lugar a la formación de pequeñas playas escondidas y encerradas entre acantilados. Una de ellas es la de Gulpiyuri en Asturias. Y en un rango similar, habíamos viajado virtualmente hasta la playa de la cueva Morakot en Tailandia.
Hoy retornamos a Asturias para mencionar una playa “hermana” de Gulpiyuri. Se llama playa Cobijeru, y es otra playa curiosa por su situación en la que no se ve el mar al formarse en lo que sería una dolina. Se puede llegar a pie atravesando unos 350 metros de paisaje agreste hasta llegar a un rincón (no tan conocido como la de Gulpiyuri ni señalizado) con un encanto por el que vale la pena cualquier caminata. El entorno también es de acantilados, y mucha vegetación encerrando un estanque de arena y aguas turquesa, aunque de muy poca profundidad.
En ella el mar ingresa a través de una pequeña cueva y llega hasta la dolina casi sin oleaje, por lo que es una especie de piscina natural ideal para disfrutar con niños.
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